
Pocas opciones de vacación son tan completas como el turismo fluvial. Ahí combinamos el tiempo y lugar para estar con nuestra familia y amigos, la posibilidad de conocer nuevos lugares y estilos de vida, practicar deportes y demostrarnos que somos capaces de navegar, aún si no tenemos ninguna experiencia previa.
Muchas empresas nos ofrecen esta opción en toda Europa. Hay numerosos ríos navegables, con entornos que vale la pena conocer y donde podemos planificar unos cuantos días de pesca. No se requiere de ningún conocimiento previo para poder navegar este tipo de embarcación, salvo el hecho de ser mayor de edad, y cumplir con los requisitos administrativos en cuanto a documentación. Igualmente se recibe el asesoramiento necesario, de modo de poder navegar con tranquilidad.
Las embarcaciones ofrecidas cuentan con un nivel de confort muy bueno. Por supuesto que de acuerdo a la tarifa, éstas pueden ser incluso muy lujosas. En una embarcación estándar, podemos contar con un número variable de camarotes, individuales o compartidos, de hasta 4 personas. Todas tienen entre 1 y 3 baños completos, en los más caros, incluso con bañera.
Las instalaciones para cocinar son muy bien diseñadas, maximizando la practicidad. Un salón común es el sitio de reunión ineludible. Prácticamente todas cuentan con calefacción. Se puede contratar el viaje ida y vuelta, o sólo ida. Por una tarifa adicional, en muchos casos, podemos llevar a nuestra mascota. Se recomienda llevar bicicletas para visitar los pueblos. Los útiles de pesca podemos llevarlos o alquilarlos.
En un post anterior decíamos que las autocaravanas son departamentos con ruedas. Siguiendo la línea de la metáfora, esto sería entonces, un departamento flotante, que sin duda, nos permite contactarnos con la naturaleza de un modo único.
Imagen: sxc.hu













