
Hemos visto cruceros en todas las variantes posibles. Accesibles, temáticos, usados como hoteles flotantes, etc. Pero hay algunos que se destacan muy especialmente, como sucede con la compañía Silversea y sus cruceros de lujo. El cuidado de cada detalle y un equipamiento excepcional son las características más resaltables.
Lo primero que llama la atención es el tamaño de las suites, de unos 40 metros cuadrados, con todo lo necesario para pasar como nunca. Balcones privados para disfrutar en la intimidad de una experiencia única.
El servicio incluye mayordomos personalizados, la posibilidad de cenar en la intimidad, baños aromáticos y todo lo que hace a la buena vida.
Para quienes están en Barcelona, el 22 de diciembre se puede visitar Silver Spirit, ya que admite esa posibilidad en ese día. Si no podemos pagar un crucero de este tipo, al menos poder recorrerlo durante una tarde vale la pena.
Especialmente recomendable para luna de miel o viajes románticos.
Imagen: viajarencruceros.com













