Hay muchas opciones a la hora de elegir un estilo de vacacionar. Decidir un destino, la forma de hacerlo, tiempo, etc. Pero hay una forma muy interesante que muchas personas consideran esencial: el viaje lento o slow travel.
Es lo opuesto a la típica excursión que se describía muy bien en una vieja película, “Si es martes, es Bélgica”, donde la idea es recorrer 23 ciudades en 20 días. En general conocemos poco y nada, y lo poco lo tenemos bien mezclado.
El viaje lento permite conocer un solo lugar pero en profundidad. Se trata de mezclarse lo más posible con los lugareños, comprar en sus mercados y vivir como ellos lo hacen. Es una excelente forma de conocer personas, además de lugares.
Hay un sitio muy interesante para quienes les gusta este tipo de viajes y es slowtrav.com. Tienen un excelente nivel de información y una larga lista de recomendaciones útiles.
Imagen: slowtravel.com













