
Fantasilandia, principal parque de atracciones que hay en Chile, se encuentra ubicado en su capital, Santiago y que atrae a cientos y miles de personas no solo de Chile sino también de sus países limítrofes como Argentina y Bolivia.
El parque en cuestión se inauguró el día 26 de enero de 1978, y se encuentra ubicado en un espacio de 7 hectáreas y media, en el interior del famoso Parque O’Higgins en la ciudad de Santiago, justamente detrás del Movistar Arena, y muy cercano a la estación del metro Parque O’Higgins.
En realidad, la idea inicial fue dada por Gerardo Arteaga, quien quiso crear un espacio de diversión sin precedentes. Durante 1977, el alcalde de la ciudad de Santiago, Patricio Mekis, le otorgó la concesión por 20 años de los terrenos que había en el Parque O’Higgins.
Desde el primer momento en el que se hizo conocida y famosa la idea de crear en Chile un parque de diversiones, comenzó todo un revuelo mediático, cuando la prensa nacional apodo a este nuevo proyecto como “el Disneylandia chileno”. Hasta se llegó a alertar a la ciudadanía por la conservación de las especies arbóreas del parque, que finalmente pudieron ser conservadas.
El 26 de enero de 1978 empezó a funcionar el parque, cuando poseía ocho juegos clásicos como “El pulpo”, la montaña rusa “Galaxy”, “La mansión siniestra”, el “Century 2000”, un carrusel y algunos autos de choque. Luego, con el paso del tiempo, Fantasilandia pudo reemplazar sus clásicas y mecánicas atracciones por unas nuevas de alta tecnología y de última generación, como por ejemplo el “Xtreme Fall”, el “Top Spin” y el “Boomerang”.
Las entradas para este recinto están a muy buen precio y el parque cuenta con una gran oferta de restaurantes y kioscos, espectáculos para toda la familia, tanto jóvenes como niños de diferentes edades.
Imagen: Universia













