
Hay factores que los humanos no podemos controlar. Un terremoto, un desastre climatológico… son solo dos ejemplos. En Perú han sufrido serias lluvias que determinaron deslizamientos en zonas muy cercanas a Machu Pichu, lo que ocasionó que miles de turistas debieran ser evacuados.
Los daños en el lugar hacen que no se puede retomar la actividad turística normal por el momento.
A pesar de la tremenda importancia que tiene el turismo en esa zona, con un movimiento diario de más de un millón de euros, la reconstrucción parece plantearse con cierta lentitud, y con plazos especialmente laxos.
Por supuesto que el clima determina cuando se pueden iniciar las tareas de reconstrucción, pero la sensación es que no hay mucho apuro en el tema.
Por lo tanto, aquellos que han elegido este destino para sus vacaciones (elección excelente, por otra parte) deberán esperar un tiempo más para poder viajar en condiciones razonablemente seguras.
Imagen: peru.com













