
El tema de traficar sustancias prohibidas en vuelos internacionales ocuparía libros enteros describiendo todo tipo de estrategias ingeniosas y no tanto. Hay sustancias obviamente prohibidas como armas y drogas, y otras igualmente prohibidas pero no tan conocidas como fauna y flora.
Sin embargo, no falta quien intenta algún método casero para conseguir su objetivo. Claro que solo conocemos las historias de los fracasos, ya que quienes consiguen hacerlo, obviamente, no llegan a la prensa.
Dos casos se han destacado últimamente por lo audaz del intento.
En un caso, un señor intentó llevar en su maleta 44 reptiles, entre serpientes y lagartos, vivos. Obviamente que los rayos X detectaron rápidamente la maniobra y se frustró inmediatamente. El vuelo iba de Sydney a Bangkok
En otro caso, una señora que volaba entre Samoa y Australia, llevaba ocultas entre su vestimenta tres plantas de bananas. No entiendo mucho en que estaba pensando, y porque llevó tres.
Imagen: buzzbeed.com













