
Los celtas celebraban en la Edad Media la fiesta de Halloween, hace aproximadamente 2.500 años. Cuando terminaba el verano, llevaban el ganado a los establos para protegerlos del frío y de esta manera los espíritus no podrían apoderarse de ellos.
Este pueblo celebraba el año nuevo el 1 de noviembre entonces los festejos comenzaban el 31 de octubre, en la noche lo hacían con: fogatas, cánticos, danzas y bebidas preparadas. Todos esto era para ahuyentar a los resucitados que querían apoderarse de los vivos.
La leyenda cuenta: ” Jack a quien toleraba le prohibieron la entrada al Cielo y al Infierno, entonces iba de un lugar a otro con una linterna, que era un repollo hueco con un carbón ardiente adentro buscando la manera de ingresar a alguno de los dos”.
Por eso los niños van de una casa a otra, diciendo “dulce (cielo) o truco (infierno)” y de acuerdo a la respuesta actúan. En los años 80, se populariza esta delebración “pagana” en sus principios y de diversión en la actualidad
En América del Norte es aceptada como una tradición. La calabaza hueca con una vela adentro, era el modo de iluminabar el camino a los espíritus el camino a casa de sus familiares y personas elegidas.
Imagen: Hilosylanas













