
La verdad es que hay medidas que son complicadas de entender. La que ha tomado el senado de los Estados Unidos es una de ellas. El problema planteado, que es importante resolver, es el gran desaprovechamiento del país como destino turístico para extranjeros. Los americanos viajan mucho dentro de fronteras, pero no reciben tantos visitantes como podrían hacerlo.
Y la verdad es que es un destino turístico que vale la pena por muchos motivos. La multiplicidad de la oferta es sumamente interesante en todo sentido.
Hay algunos factores que juegan en contra, como lo caro que resultan los traslados dentro del país. Hacerlo por vía aérea es muy caro, y los trenes no tienen el nivel que el público europeo espera, ni los precios acompañan.
Lo raro es que se les ha ocurrido para resolver el problema de las pocas visitas (al menos en relación al potencial) agregar una tasa de 10 dólares, a cada turista que entre al país.
Aun no esta vigente ese impuesto, pero lo estará próximamente. Nadie va a dejar de ir por tener que pagar 10 dólares, pero es una medida inútilmente antipática.
Imagen: international.visitflorida.com













