Si hay algo que es importante cuando viajamos es aprovechar para aprender cosas. El arte es una de esas cosas que cuanto más se aprenden más simple es disfrutarlas, al menos desde mi punto de vista. Porque hay que aprender a ver donde hay cosas que no se ven tan simplemente y esa es la base del disfrute posterior. Para quienes están pensando en visitar Madrid y ni hablar para los madrileños, hay una exposición imperdible y es la de Chagall.
Chagall, un francés de origen ruso, fue uno de los artistas más importantes del siglo pasado. Hay algunas cosas que son claves en su obra. Una de ellas es la amplia y viva paleta de colores. El otro aspecto a destacar es el trazo, que es contundente y marcado. Pero tal vez lo más interesante es la enorme cantidad de símbolos que existen en todos y cada uno de sus cuadros. De hecho hay quienes sostienen que el artista pertenecía a una secta secreta y que transmitía mensajes secretos, valga la redundancia, de esta forma.
La exposición esta ordenada desde el punto de vista cronológico de modo que es muy simple comprenderla.
La muestra puede visitarse en el Museo Thyssen-Bornemisza hasta el 12 de mayo de este año. Para ver solo la muestra de Chagall el precio es de 9 euros por persona, pero si pagamos 5 euros más (14 euros) se puede ver el museo completo.
Es una fuerte recomendación no solo para quienes ya gustan de Chagall sino para quienes quieren descubrirlo.












