
Bora Bora está al noroeste de Tahití, en el archipiélago de las islas de Sotavento, tiene una extensión de 259 kms y sus aguas nos muestran una variedad ilimitada de colores que abarca desde el verde al azul y las distintas tonalidades marcan la profundidad del agua (el tono más pálido indica menor profundidad). El arrecife de coral que rodea esta isla encierra enormes riquezas de flora y fauna submarina, también encontrarás por un volcán extinto; la laguna ofrece diferentes posibilidades de ser explorada.
Puedes remar en una canoa hasta un islote solitario, hacer una excursión con barbacoa o viajar en un barco con fondo de vidrio y observar la flora y fauna submarina; si eres amantes de los deportes podrás practicar el submarinismo y observar a los nativos que alimentan a los tiburones y también podrán nadar entre delfines. Y si quieres tranquilidad para complementar pueden quedarse en tierra y disfrutar de bellísimas playas de arena blanca; tomar el sol, leer un libro y aprender a bailar el tamure tahitiano, hacer coronas de flores o tejer un cesto son otras de las muchas actividades que puedes realizar en la isla.
Los safaris con jeep que te conducen al interior de la isla para apreciar toda la belleza de la Polinesia desde otro lugar, son estupendos; recuerda visitar los templos de piedra marae enclavados en las zonas arqueológicas y para admirar los diferentes paisajes es muy recomendable realizar una excursión en helicóptero. El turismo es uno de los principales pilares de la economía de esta belleza natural, donde las aguas y arrecifes se fusionan para que el lugar sea un impacto visual eterno, donde la tranquilidad es parte del ambiente y el silencio el complemento de poder disfrutarla; es una isla donde puedes descansar y relajarte luego de descubrir experiencias fantásticas y realizar deportes poco convencionales.
En los hoteles se sirve todo tipo de cocina internacional, aunque lo que identifica a Bora Bora son sus variadas comidas de pescado y mariscos, principalmente, la langosta; la sopa de pahua o los brochettes agridulces de mahi mahi y un plato muy típico es la tamaaraa, hecho con carne y pescado envueltos en hojas de plátano y cocinados sobre piedras calientes. Las frutas, sobre todo el ananá y el coco, son la base de exquisitos postres y bebidas.
Saber como elegir un hotel en Bora-Bora es muy importante. Se ofrecen diferentes tipos de alojamiento, pero, sin duda, el te hará sentir en el paraíso será un hotel de lujo, cuyas habitaciones son bungalows tradicionales de la arquitectura polinesia construidas sobre las cristalinas aguas de esta isla.
Imagen: Nautica viajes













