Las vacaciones con tus niños pequeños pueden convertirse en hermosos recuerdos o en verdaderas frustraciones. Para no tener problemas a la hora de viajar, hay que tomar algunas medidas con antelación. Hoy veremos cómo manejar la situación a la hora de empacar:
Sabemos que los niños seguramente querrán llevar lo que ellos deseen y no querrán tu ayuda, pero insiste en estar presente a la hora de armar la valija de viaje así te aseguras que llevan todo lo necesario… y que no estarán cargando con peso extra inútil.
En principio, procura que el peso sea lo más liviano posible: es decir, mientras menos cosas lleven, mejor. Recuerda que seguramente a la vuelta regresen con souvenirs o recuerdos que llenarán gran parte del equipaje.
Otra cosa importante es tener en cuenta la estación climática del lugar donde irán: los niños siempre quieren llevar su ropa preferida o lo más bonito, sin tener en cuenta si será acorde o no a la estación. Para esto, visita sitios como World Climate que te informarán acerca de la situación del tiempo en el lugar de destino.
Seguramente el hotel donde vayas contará con lavadero, pero lo mejor será lavar previamente toda la ropa al momento de empacar. Un truco para mantener un agradable aroma en las ropas es el de dejar pequeños jabones en todo tu equipaje.













