Según los grandes historiadores, la capital holandesa, en sus épocas pasadas, era nada mas y nada menos que todo un pantano lleno de plantas, árboles, con toda variedad de insectos y también se caracterizaba por sus arenas movedizas. Amsterdam se halla entre dos corrientes de agua: el río Amstel y el mar que se adentra en la ensenada IJ.
Esta capital se encuentra llena de historia ya que los pescadores y granjeros que se encontraban allí, han logrado poner de pie, lo que hoy iba a ser la gran ciudad, el gran centro turístico por excelencia, y desde ese entonces la metrópoli no ha parado de progresar. Hasta el día de hoy sigue en pleno desarrollo, debido a su buena infraestructura de los distintos servicios industriales.
Esta caracterizada por la gran cantidad de barrios modernos y antiguos, que en algunos de ellos predominan las grandes costumbres ancestrales. La ciudad se encuentra rodeada por canales como el Prinsengracht, el Herengracht, el Keizergracht, y el Singel: y a la vez estos mismos por grandes casas que le dan un aspecto atractivo, a lo que edificación se denomina.
Es muy habitual ver a sus habitantes transitar en bicicletas, como en otras partes de mundo no se aprecia, vale aclarar que también existen subterráneos, motocicletas y automóviles. Es aconsejable visitar Amsterdam en plena primavera y verano, cuando el clima es agradable, y se puede apreciar los grandes parques con sus árboles tupidos, sus flores recién marchitas, que sin lugar a duda es lo mas hermoso que la naturaleza pudo haber dado.
Fuente: Mundo City | Imagen: Daniseuba













