
Según las cifras que publica el informe anual del Foreign Office, sobre el comportamiento de los ingleses fuera de fronteras, parecería que la respuesta es afirmativa. Tal vez no debamos calificarlos de malos, pero sí de muy problemáticos.
En ese informe se destaca que en el último año, los consulados ingleses han debido realizar más de dos millones de intervenciones. Si bien los ingleses viajan mucho, la cifra es tan contundente que no admite mucho análisis en cuanto a la capacidad de meterse en problemas.
Claro que muchas de esas intervenciones son por perdida de documentos, por ejemplo. En el otro extremo están los turistas que son encarcelados y que deben ser asesorados.
El alcohol es uno de los principales problemas. Si bien en casa beben en abundancia, parecería ser que fuera de fronteras lo hacen más aun, ocasionando más de un inconveniente.
Por supuesto que no todos son problemáticos ni muchos menos, pero lo que lo son, parecen muy activos. Al menos eso muestran sus propias cifras.
Imagen: flickr.com













